Esta investigación se trata de entender una realidad incómoda: el Partido Comunista Chino opera diferente a Panamá. No tienen prensa libre, no tienen elecciones democráticas, no tienen división de poderes. Su modelo es control total.
Y ese modelo lo están exportando, un país a la vez, usando dinero, corrupción y deuda como herramientas.
Países cercanos cayeron en la trampa. Panamá: ¿El próximo en la lista?
China es hábil. No llegan con tanques. Llegan con préstamos que parecen generosos y con lo que periodistas han descrito como sobornos disfrazados de oportunidad. Para cuando te das cuenta, ya están gestionando tu infraestructura crítica, monitoreando tus comunicaciones y condicionando tus decisiones políticas.